Mi situación es la siguiente, tengo un ordenador relativamente viejo (6 años), se trata de un Pentium 4 a 2,4 MGHZ, 1 GB de Ram y una tarjeta gráfica muy modesta: Ati 9250.
Antes de usar GNU/Linux estaba desde hace tiempo con XP e incluso probé Vista (me iba a paso tortuga claro). El XP recién instalado no iba demasiado mal, pero como es lógico con el paso del tiempo se iba poniendo lento y tocaba reinstalar.
Obviamente con el equipo que tengo los juegos más actuales no funcionan, ni poniendo los detalles gráficos al mínimo, simplemente no arrancan. Así que me conformaba y pensaba que bueno, el XP me funcionaba justo para lo que podría hacer, jugar a juegos más modestos, navegar, grabar CD o DVD, torrents,etc. Así que ahí me quedé mucho tiempo. Hasta que un día probé Ubuntu y me servía para lo mismo y me ahorraba resinstalaciones, virus y demás.
Una cosa que le falla a Ubuntu es para mi el tema de los juegos, los nativos generalmente son bastante malos y los de Windows usando Wine, pues si ya van lento en el propio XP, ‘emulados’ no te digo.

Sé que la culpa no es del propio GNU/Linux, ya que el pone a disposición el sistema (mucho más que Windows al ser el primero de código abierto) y que serían los fabricantes de videojuegos los responsables de crear sus versiones nativas, aunque es por ahora una utopía.
Mientras tanto nos debemos conformar con usar los juegos podamos ‘emulados’ ya sea con Wine, o con paquetes comerciales que usan Wine, como Cedega.
Ahora en pocos días voy a cambiar de ordenador por uno mucho más potente: Un Quad Core de 2,6 MHZ y 4Gb de Ram. Ahí veré con ‘mis propios ojos’ si con Wine podré usar juegos actuales, o necesariamente deberé volver a particionar el disco duro y contar con uno de los sistemas de Microsoft, ya sea XP o Vista.
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